Mezquita Marrakech

Mezquitas de Marrakech: ¡visítalas!

Marrakech siempre ha sido un territorio muy codiciado por las distintas civilizaciones. La ciudad era un punto clave, tanto militar como comercial, en la ruta por África. A su vez, fue capital de todo el Reino árabe, que incluía gran parte del sur España. Volvió a ser capital siglo más tarde con los saadíes, lo que hizo que la ciudad creciera considerablemente y se llenase de muchas construcciones ejemplares. Es el caso de todos los Palacios y mezquitas. Aunque a lo largo de los siglos muchas de las primeras construcciones se destruyeron, lo cierto es que la ciudad marroquí nos deja un patrimonio muy extenso de lugares de culto. Por este motivo, te traemos esta entrada sobre las mezquitas de Marrakech, para que puedas conocer más de ellas.

Tal y como hemos dicho, la importancia del territorio propició la construcción de las mezquitas de Marrakech. No obstante, las primeras que se erigieron, que datan de la época en la que los almorávides ostentaban la ciudad, son hoy tan solo restos. Con todo, a medida que la ciudad siguió evolucionando, se construyeron nuevos templos con el fin de satisfacer a la población y nutrir a la ciudad con lugares de culto. Hoy en día destacan las siguientes:

Mezquita Kutubía

La Mezquita Kutubía o la Mezquita Koutubia fue una de las mayores del mundo cuando terminó de construirse, allá por el año 1160. Se construyó bajo el mandato de Abd al-Mumin, califa almohada. Está situada en el zoco de los libreros, por lo que su nombre Koutubia hace referencia a los mismos, la mezquita de los libreros.

Se encuentra, como no podía ser de otra forma, en el interior de la Medina de Marrakech, rodeada de rosales. Concretamente al sur de la plaza Djemaa el Fna, junto a la avenida Mohamed V. Destaca especialmente por su Minarete de base cuadrada, el más alto de la ciudad (77 metros) y que sirvió de modelo para la creación de otras muchas, como, por ejemplo, la Giralda.

Mezquita Kutubía. Una de las Mezquitas de Marrakech

Está construida en piedra roja, aunque en la antigüedad estaba recubierta. El exterior de la torre apenas conserva las pinturas y mosaicos que la adornaban en el pasado. En su interior alberga 6 habitaciones y una rampa para facilitar la subida a la parte más alta del minarete. Como todas las mezquitas de Marrakech, el paso está prohibido para aquellos no musulmanes, pues más allá del atractivo turístico que puedan suponer, estas siguen siendo un lugar de culto para aquellos que así lo deseen.

Mezquita Ben Youssef

En la plaza que ostenta el mismo nombre se erige esta mezquita, Aunque hubo mezquitas anteriores en este lugar, la actual es del siglo XIX. No obstante, justo frente a la actual mezquita se conserva una estructura de los tiempos almorávides, la primera civilización que vivió en la ciudad, así como sus fundadores.

También en los alrededores de esta mezquita, se encuentra la madrasa homónima. Esta escuela coránica se fundó allá por el siglo XIV y fue la más importante de la ciudad hasta que se restauró y se abrió al público.

Madrasa Ben Youssef. Junto a una de las Mezquitas de Marrakech

A pesar de que estas son las dos más importantes, existen numerosas mezquitas a lo largo y ancho de la ciudad de Marrakech. Aunque es cierto que no pueden visitarse, admirarlas por fuera hace imaginar la importancia de la ciudad a lo largo de los siglos.